Vilas, Clerc y la gloria

Fue una de las victorias más celebradas en la historia del tenis argentino. En el inolvidable fin de semana del 7, 8 y 9 de marzo de 1980, el equipo nacional de Copa Davis le ganó a Estados Unidos por 4 a 1 la final de la zona americana, avanzando a las semifinales del torneo. Pero el gran hecho fue que tanto José Luis Clerc como Guillermo Vilas superaron al inmenso John Mc Enroe.

La serie comenzó con la esperada victoria de “Willy” sobre Brian Gottfreid, single 2 de los visitantes. Buen jugador y otrora rival del zurdo el día su consagración en Roland Garros 1977. El score de 7-5 6-4 6-3 otorgó el primer punto.

A continuación, la expectativa de ver que podía hacer Clerc ante el infinito talento de “Super Mc”, en la superficie donde menos cómodo se sentía. Con una táctica acertada, “batata” se llevó los dos primeros parciales (6-3 6-2), pero luego decayó y el genio se quedó con el tercero por 6-4. Allí se suspendió por falta de luz, reanudándose el sábado en horas de la mañana. Fue un set inolvidable, donde cada uno dejó lo mejor de si, en un duelo brillante. La victoria del argentino por 13-11 desató una gran algarabía ante la inminencia del triunfo.

“Batata” arroja su raqueta por los aires del Buenos Aires Lawn Tennis. Acababa de lograr el mayor éxito de su carrera deportiva.

Estados Unidos se llevó el dobles con enorme facilidad por 6-0 6-1 6-4, en un match sin equivalencias entre la mejor pareja del mundo (Mc Enroe – Fleming) y dos jugadores que no actuaban juntos en forma habitual (Ricardo Cano – Carlos Gattiker).

El domingo amaneció soleado y con un agobiante calor, preanuncio de una semana en la que Buenos Aires pareció derretirse. A las 11 se inició el choque entre los dos números 1, con sus marcados contrastes: el talento y juego ofensivo de Mc Enore contra el despliegue e inteligencia de Vilas. Fue una tremenda batalla, que se decidió recién por 6-4 en el quinto set, desatando un enorme festejo en el Buenos Aires, con un Guillermo que celebró como nunca en su vida por estos pagos.

Una postal del tenis argentino de todos los tiempos: Vilas salta como poseído en la red, mientras Mc Enroe camina hacia su silla en imagen de derrota, al tiempo que el Buenos Aires desborda febrilmente.

A continuación, Clerc decoró el 4-1 final superando en dos sets a Gottfried. Todo parecía un sueño, la tan ansiada estaba al alcance de las manos celestes y blancas. Recién en septiembre se volvía a jugar contra el vencedor de Checoslovaquia y Gran Bretaña. Todos pensaban que estos últimos serían los rivales, pero en el transcurso del año apareció un chico de 20 años, de potente juego, gran técnica y mente fría: Iván Lendl. Él hizo avanzar a su país y fue uno de los responsables que el sueño fuera pesadilla. Del resto de la frustración, nos encargamos nosotros. Bien al estilo argentino…

En forma de racimo humano, casi todo el equipo argentino levanta el trofeo por el cuarto centenario de la fundación de Buenos Aires. Ciudad, cuyo intendente se encuentra en la foto aplaudiendo de saco blanco en la punta (Osvaldo Cacciatore). En el otro extremo Enrique Moltoni entrevista a un sonriente Guillermo Vilas.


Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: